José Manuel Villegas, 42 años, es vocal de Ciutadan’s y ha ejercido de director de la campaña electoral de las pasadas elecciones autonómicas, además de ser el número 4 de la lista. Abogado de profesión, compagina su oficio con la dedicación al partido. De joven militó en las Juventudes Socialistas. Hecha en falta tiempo libre para practicar su hobbie: correr maratones.
Ofer Laszewicki Rubin – Barcelona
Durante la campaña, se mostraron muy optimistas de cara a lograr cinco diputados en el Parlament, que les permitiría disponer de un grupo propio. ¿Están satisfechos con el resultado final?
Si, estamos plenamente satisfechos. Se han cumplido objetivos. Una cosa es la aspiración máxima y otra los objetivos principales. La consolidación del partido, el volver a repetir por segunda legislatura consecutiva de un partido que no es de los cinco del establishment es un logro, además de haber incrementado el número de votos. Obviamente siempre hay ilusiones de ir a más, pero al fin y al cabo hemos obtenido más apoyo popular. Desafortunadamente, la entrada de SI y la ley electoral ha evitado que sumáramos cuatro o cinco diputados.
¿Están de acuerdo con la fórmula de Hont para hacer el reparto final de escaños?
La culpa no es de la fórmula de Hont, sino del reparto de votos por cicunscripciones, que no es proporcional al número de ciudadanos que residen en cada una de ellas. Una de nuestras reivindicaciones, que planteamos durante toda la campaña, es el cambio de la ley electoral.
Más que cambiar, crear una ley electoral propia.
Exacto. Y en ella, además de incluir la limitación de mandatos y listas abiertas, creemos que debe ser más proporcional, con un voto más igualitario.
¿Desde su lugar en la oposición del Parlament, ve viable aprobar alguna de sus propuestas, como el pacto anti-corrupción o la citada ley electoral?
Nosotros lo vamos a plantear, porqué es el compromiso con los ciudadanos que nos han dado su apoyo. Serán los demás partidos los que tendrán que decidir, pero la verdad es que yo soy pesimista. Todos, no sólo CiU y PSC, tienen demasiados intereses, y no quieren cambios para quedarse como están. Lo bueno de que haya voces diferentes es que podemos plantear nuestras propuestas para que las formaciones se posicionen y luego que los ciudadanos decidan.
Sus 3 diputados han sido elegidos en la circunscripción de Barcelona. ¿La campaña ha llegado adecuadamente a todo el territorio?
Creemos que si, pese a la dificultad de haber dispuesto de 200.000 euros para la campaña, mientras otros se han gastado unos de 3 millones. En Girona hemos más que duplicado resultado, en Lleida y Tarragona hemos incrementado sustancialmente, hemos crecido en porcentaje y número de votos en todas las circunscripciones. Al ser un partido pequeño, no podemos pretender un gran crecimiento de golpe.
El PP ha obtenido el mejor resultado de su historia, 18 diputados. ¿Cree que la similitud de su posición respecto a la cuestión lingüística o al respeto constitucional ha mermado sus aspiraciones?
Habrá que estudiarlo cuando tengamos datos de transvase de votos, pero no creo que haya habido un crecimiento del PP a nuestra costa. El PP tampoco ha obtenido el mejor resultado en votos, pero le han cundido con un buen reparto. Independientemente de la campaña, el PP tendrá que demostrar ahora que sigue defendiendo sus posiciones. En la reunión de Mas con Sánchez-Cámacho, ésta ya no dio tanta importancia al respeto al TC. Parece que lo más importante es si CiU y PP se acabaran poniendo de acuerdo para que Rajoy sea presidente. Habrá que ver si son coherentes con su discurso o vuelven a traicionar al electorado no nacionalista.
Compartirán Grupo Mixto con SI. ¿Va a condicionar en cierto modo su marco de actuación?
No, es cuestión de establecer un reglamento por acuerdo para repartirse los tiempos de intervención, las preguntas al presidente, etc. Cada uno votaremos diferentes por ser partidos antagónicos, pero si se establecen reglas claras no ha de haber problemas. En el Congreso de los Diputados siempre ha habido un Grupo Mixto con multitud de partidos y ha funcionado correctamente. Es normal que tenga cierto morbo la situación, de hecho Polonia ya hizo un gag sobre ello.
Durante su acto final de campaña, una militante de C’s afirmó que hace cinco años se planteó huir de Catalunya por el asfixio del nacionalismo. ¿Comparte esta visión de la realidad político-social catalana?
Yo nunca me he planteado esto, pero si he sentido la asfixia nacionalista. Yo era votante del PSC, pero cuando vi que traicionaba a sus votantes no nacionalistas decidí no hacer caso a la política, darle la espalda. A raíz del nacimiento de C’s vi que había esperanza para cambiar las cosas. Aun así, si conozco gente que se lo planteó e incluso que acabó marchandose por el rechazo a las políticas nacionalistas.
Artur Mas será el nuevo presidente, y en su discurso en la terraza del Majestic afirmó que gobernaría para todos los catalanes. ¿Le ve capacitado para liderar Catalunya?
Lo de gobernar para todos los catalanes, viendo sus propuestas –en la reunión de ayer con Rivera ya manifestó que no estaba por cumplir la sentencia del TC-, no creo que se pueda cumplir si ya empieza incumpliendo las normas. Para salir de la crisis económica, hace falta poner menos trabas a las empresas y incentivar a los emprendedores catalanes. Esa debe ser la obsesión de Mas y de todos los representantes que están en el Parlament.
CiU ha utilizado el concierto económico como principal baza electoral pese a la dificultad de que finalmente se pueda llevar a cabo.
Hace dos años, se renovó el pacto fiscal catalán y para algunos parecía ser muy satisfactorio. ¿Ahora estamos llorando otra vez? Hay que ser realistas, ver que hace poco se logró un nuevo pacto de financiamiento que cumplía con los requisitos necesarios.
Un concierto económico es inviable constitucionalmente y, como módelo, estamos en contra. No creemos en un estado en que cada autonomía se haga cargo de sus impuestos, sería un sistema confederal o parecido al sistema feudal de la edad media. Esto supondría establecer conciertos de privilegio para determinados territorios. Quien crea que Catalunya debe ser un estado propio, va a optar por ir tirando para separarse poco a poco.
Por tanto, ¿ve una voluntad independentista en la propuesta de CiU?
Por supuesto, yo creo que en los treinta años que llevamos de políticas nacionalistas se va avanzando en la misma dirección. Conseguir más autonomía, más competencias para la comunidad autónoma sin pararse a valorar si es mejor que esté en Madrid…cuanto más tengamos mejor. En la financiación igual, no se tiene en cuenta si tal vez es más viable coordinar este ámbito conjuntamente con España. Mayor descentralización sin límite hasta llegar a la independencia. Creemos que hay que pararlo y dejar claros los límites. Acabamos de salir del lío del Estatuto y ya plantean este nuevo reto al estado: un modelo de financiación inconstitucional. Y al final, no se les frena porqué sus votos son necesarios para la gobernabilidad de España. PSOE y PP deben romper esta dinámica, eso es lo que reclamamos desde Ciutadan’s.
En varios discursos, Jordi Cañas remarcó la vocación progresista de su formación. Rivera, tras conocer los resultados electorales, recordó que C’s fue la única fuerza progresista que incremento sus votos. ¿A que se debe esa necesidad de posicionarse en el eje izquierdas-derechas?
No creo que se haga tanto énfasis, pero al fin y al cabo somos un partido progresista: hay liberales progresistas, social-democratas…el ámbito que nos movemos es de centro-izquierda. Esas claves de etiquetarse no va mucho con nosotros, pero al final debes dar una referencia para que la gente se oriente. Por ejemplo, en el programa Tengo una pregunta para usted, tres de las preguntas fueron: “¿Pero ustedes son de derechas o de izquierdas?”. Si no das ciertas claves, la gente va perdida. En verdad, creemos que son etiquetas que están muy diluidas. El PSOE se supone que es de izquierdas, ¿pero son de izquierdas las medidas que ha aprobado últimamente?
Nosotros ocupamos un espacio, el no nacionalista, entre las posiciones del PP y del PSC.
Critican continuamente que el nacionalismo catalán se ha dedicado a levantar barreras con el resto de España. ¿Creen lo mismo del nacionalismo español que, a través de ciertos medios, carga contra todo lo que representa Catalunya?
Si que se cometen errores de bulto desde ambos lados, idiotas hay aquí, en Madrid, y en todos partes. Lo que hay aquí son políticas de la Generalitat –de convergentes o socialistas apoyados por Esquerra- dedicadas exclusivamente a la construcción nacional. Lo que ha habido en España han sido reacciones fuera de lugar, como el boicot a los productos catalanes, que me parece una idiotez. Albert lo define muy bien: está harto de apagar fuegos. Cuando está aquí defiende la convivencia con resto de España, y cuando va a Madrid tiene que defender que la Catalunya real es diferente a la Catalunya oficial. En muchos casos, se incentiva esto desde aquí: que se acuse a los andaluces de que nadie paga impuestos o que un conseller en Cap proclame que prefiere que las olimpiadas se celebren en Londres que en Madrid…no genera precisamente buenas relaciones. El nacionalismo vive de la confrontación. Lo que conviene a todos es mantener buenas relaciones y defender intereses comunes.